Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Buey harto no es comedor.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Madrastra, madre áspera.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
La vida da muchas vueltas.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
El que mucho analiza, se martiriza.
A cada cañada le llega su añada.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Bien o mal, junta caudal.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Quien más tiene, menos suelta.
Quien anda mal, acaba mal.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
El otoño de lo bello, es bello.
Estoy hasta las manos.
Todos los plazos se cumplen.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
El que persevera triunfa.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Mujer precavida vale por dos.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Nadie muere la víspera de su muerte.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Labrador chuchero, nunca buen apero.