Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
El pasajero se conoce por la maleta.
Cada mochuelo, a su olivo.
La costumbre vence a la ley.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Mear sin peer, rara vez.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Año lluvioso, échate de codo.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Todo lo mudable es poco estimable.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
A buen comedor, quitárselo de delante.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
El mucho joder empreña.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Malos humores salen con buenos sudores.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
De hora en hora, Dios mejora.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Trato es trato.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Otoño entrante, uvas abundantes.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Jamón empezado, pronto mediado.