Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Palabra de boca, piedra de honda.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Lo poco, nunca dio mucho.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El demonio no duerme.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
La ventura es paño que poco dura.
No hay altanería que no amanece caída.
No quieras nunca buenos comienzos.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Voz del pueblo, voz del cielo.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Hablen cartas y callen barbas.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Abierto el saco, todos meten la mano.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Pan y vino andan camino.
Unos tanto y otros tan poco.
Bien casada, o bien quedada.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Siempre es mejor el camino más corto.