El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La vida es un deber a cumplir
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Tres al saco y el saco en tierra.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Esto es pan para tu matate.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Dinero llama a dinero.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
A jugar y perder, pagar y callar.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
A consejo malo, campana de palo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Cada cosa tiene su precio.
El burro adelante y la carga atrás.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Aire de Levante, agua delante.
La fe mueve montañas.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Al pez, una vez.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Siempre es pobre el codicioso.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.