La amiga y la espada antes dada que prestada.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Para abril, de un grano salen mil.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Una obra acabada, otra empezada.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Hablando mal y pronto.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Lo que va viene.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Callen barbas y hablen cartas.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Cada malo tiene su peor.
Donde mores no enamores.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Año de neblinas, año de harinas.
Las paredes oyen.
Un clavo saca a otro clavo.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Lección dormida, lección aprendida.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Por puerta abierta ladrones entran.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El diablo nunca duerme.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.