Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Limpio de polvo y paja.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
El que no aprende es porque no quiere.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
No conviertas en amigo al que has vencido
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Cabello luengo y corto el seso.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Dios consiente, pero no siempre.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
No siempre huye el que vuelve la espalda
El hable es plata, el silencio es oro.
Hablar a calzón "quitao".
Deja que el buey mee que descansa.
Café cocido, café perdido.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
La mucha tristeza sueño acarrea.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
La buena hija dos veces viene a casa.