Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Las obras, con las sobras.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Con buenos modos se consigue todo
Entre más apuro menos prisa.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
El que quiera honra, que la gane.
Comida hecha, amistad deshecha.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
La ausencia causa olvido.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Tras la fortuna guía el favor.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
A misa temprano nunca va el amo.
Vino sacado hay que gastarlo.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
La duda es la llave del conocimiento.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El tiempo todo lo cura
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.