El que quiera peces que se moje el culo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
La sangre del pobre el rico se la come.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
El que no ama, no se desilusiona.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Quien se casa, mal lo pasa.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Pedo con sueño no tiene dueño.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Tal vendrá que tal te quiera.
Vale más tener que no desear.
La que da beso da d'eso.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Más vale bien amigada que mal casada.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Carnero, comer de caballero.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
No hay dicha, sino diligencia.
Casa hecha y mujer por hacer.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
El dinero hace al hombre entero.
El que se afloja se aflige.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
El trato engendra el cariño.
Pa'trás como las del marrano.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.