El árbol que no da frutos, da leña.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
A escote nada es caro.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Comer verdura, y echar mala verdura.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Mujer con toca, dos veces si.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.