Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Quien te quiere, no te hiere.
Gratis, hasta las puñaladas.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Más merezco; pero contigo me conformo.
El hambre es muy mala consejera.
Malo vendrá que bueno me hará.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
El perro viejo no ladra sin razón.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Qué es una raya más para el tigre.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
A carne mala, buena salsa.
Quien canta, su mal eta.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Eso es regar fuera del tiesto.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
El árbol que no da frutos, da leña.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
A escote nada es caro.