Untado un dedo, untada toda la mano.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Quien ríe y canta su mal espanta
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Ave que vuela, a la cazuela.
A buen adquiridor, buen expendedor.
La mujer en la cocina es una mina.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
De la risa al duelo un pelo.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Mudarse por mejorarse.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Zapato de ramplón, de larga duración.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Idos y muertos es lo mesmo.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Sarna con gusto no pica.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Bien está lo que bien acaba.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Llegar a punto de caramelo.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Lo dicho, dicho está.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
A cada puerta, su dueña.
Mear sin peer, rara vez.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
No hay año sin desengaño.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.