Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A cama chica, echarse en medio.
La fantasía es la droga de la mente
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Cólera de amantes resurgir del amor
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Cuanto más se ama menos se conoce
Mal de locura, solo la muerte cura.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Cuentas viejas líos y quejas.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El triunfo de los crueles es breve
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
En el amor solo el principio es divertido
Tal para cual, la puta y el rufián.
Amores reñidos, los más queridos.
No es posible defenderse del aburrimiento
La virtud es de poco sueño.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
La variedad place a la voluntad.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.