Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
La vida del puerco, corta y gorda.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
El juez injusto, colgado de un saúco.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Cada oveja con su pareja.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
De lengua me como un plato.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El que evita la tentación, evita el pecado.
El tiempo todo lo amansa.
Buena cara dice buen alma.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Alabar y callar para medrar.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
A los tontos no les dura el dinero.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Burla pesada, en veras acaba.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Jugar y perder bien puede suceder.
Un loco hace ciento.
No habría putas si no hubiese alcahuetas.
Dando al diablo el hato y el garabato.
A los locos se les da la razón.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El sueño quita el hambre.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.