Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Enero desaloja las camas
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Un juego de cartas se juega con dinero
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
A palabras necias, bofetones.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Le dieron gato por liebre.
Más vale puta moza que puta jubilada.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Boca seca hace bolsa llena.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Después del relámpago viene el trueno.
Navarro, ni de barro
Buena fama es buena cama.
El malo siempre piensa engaño.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
A viña vieja, amo nuevo.
A la gorra, ni quien le corra.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
La alegría da miedo
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Al pez, una vez.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.