A nave rota, todo tiempo es contrario.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
A perro macho lo capan una sola vez
Eso es regar fuera del tiesto.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Quien más tiene, más quiere.
De pies a cabeza.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El sueño quita el hambre.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
A barba muerta, obligación cubierta.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
La casa quemada, acudir con el agua.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Juez que dudando condena, merece pena.
Orejas de burro.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
A consejo malo, campana de palo.
Buena es la costumbre en el bien.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Tener un hambre de lobo.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
El cornudo es el último que lo sabe.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
El que apura su vida, apura su muerte.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
La soga quiebra por lo más delgado.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Sigue los impulsos de tu corazón
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Pan a hartura y vino a mesura.