Duerme más que un gato con anemia.
Del monte sale, con que se arde.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Confesión obligada, no vale nada.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
El miedo no anda en burro.
El trompo mientras más lo lían más baila.
A barba muerta, poca vergüenza.
Hasta la salud necesita descanso.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Hablando se entiende la gente.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
El que mucho corre, pronto para.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Quiero ver si como ronca duerme.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Quien mal cae, mal yace.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
La mujer rogada y la olla reposada.
No es posible defenderse del aburrimiento
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Cada malo tiene su peor.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Escritura es buena memoria.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
A cada paso, un gazapo.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Hacer de un camino, dos mandados.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Tenés cola que te machuquen.