La mala cama hace la noche larga.
Amor de dos, amor de Dios.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Nada tiene al que nada le basta.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Buena ventura solo con otra dura.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Vivir es morir lentamente.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
El ruin calzado sube a los cascos.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Dar con la puerta en la cara.
Necio que calla por sabio que pasa.
Bolsa llena, quita las penas.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Boca abierta, dientes de oro.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Quien sube como palma baja como coco.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Agárrate, que hay curvas.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Estrenar casas y domar potros, otros.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Bollo de monja, costal de trigo.
Cambiar de opinión es de sabios.
Después de un gustazo, un trancazo.
Vecina de portal, gallina de corral.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.