Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Amor forastero, amor pasajero.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
pajero como tenedor de oveja.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Quien hizo una...hace dos
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
De lo perdido, lo que aparezca.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Más perdido que Adán el día de la madre.
No te salgas por la tangente.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
A palabra necias, oídos sordos.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.