¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Amar a todos, confiar en nadie.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Orden y contraorden, desorden.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Todo salto tiene riesgo.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Todo necio confunde valor y precio.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Hasta el rabo, todo es toro.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Para los desgraciados se hizo la horca.
El que mucho analiza, se martiriza.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Cada cual es dueño de su miedo.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Consejo tardío, consejo baldío.
Al espantado, la sombra le basta.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
El mucho joder empreña.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.