Tirar la casa por la ventana.
Los difuntos, todos juntos.
Creer a pie juntillas.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
El tonto ni de Dios goza.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Casa cerrada, casa arruinada.
El que tonto nace, tonto muere.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
De padres gatos, hijos michinos.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Más perdido que perro en misa.
Yernos y nueras, en las afueras.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Hijos casados, duelos doblados.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Meterse en la boca del lobo.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
¡Se nos creció el enano!
Ira de hermanos, ira de diablos.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Más perdido que un moco en una oreja.
Estás más perdido que un juey bizco.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Dos es compañía, tres multitud.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El comedido sale jodido.