Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
El fraile, la horca en el aire.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
A cada necio agrada su porrada.
Gente castellana, gente sana.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
El que a burros favorece, coces merece.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Orejas de burro.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Domingo sucio, semana puerca.
Son como uña y mugre.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Casa de esquina, para mi vecina.
Boca con boca se desboca.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
El que afloja tiene de indio.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
De los celos, se engendran los cuernos.
Dos cabezas piensan más que una.
El que va para viejo va para pendejo.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Donde manda el amo se ata la burra.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La lima, lima a la lima.