Caballo bonito, corto y gordito.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Hacerle a uno la pascua.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Cada uno halla horma de su zapato.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
No coma cuento coma carne.
Más obrar que hablar.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
A misa temprano nunca va el amo.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Antes doblar que quebrar.
Buena ventura solo con otra dura.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
El que mucho escoge poco coge.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Libro prestado, libro perdido.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Abad y ballestero, mal para los moros.
A cada lechón le llega su noche buena.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Mal se caza con perros desganados.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
La necesidad hace a la vieja trotar.