El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
A creer se va a la iglesia.
Ahora sí se monto la gata en la batea
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Quien no madruga, no caza boruga.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Dar la última mano.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Encontrar al perro en la olla
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
A consejo de ruin, campana de madera.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Contigo me entierren, que me entiendes.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Oír campanas y no saber dónde.
Dama tocada, dama jugada.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Es más feo que carro visto por debajo.
si bebes el agua, sigue la costumbre.