Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
A lo hecho, pecho.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
la ropa son alas.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Aire colado, a muchos ha matado.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
A consejo malo, campana de palo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Hablar con lengua de plata.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Nadie da palos de balde.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Bailar con la más fea.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Que la haga el que la deshizo.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
A cazuela chica, cucharadica.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.