No tengan miedo que yo estoy temblando.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Dar gusto da gusto.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Boda mojada, novia afortunada.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Agarrando aunque sea fallo.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
A donde va la gente, va Vicente.
A cada cajón, su aldabón.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
No todo el que trae levita es persona principal
Más vale bien amigada que mal casada.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Más peligroso que chocolate crudo.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
El monte tiene ojo.
A candil muerto, todo es prieto.
No dejar títere con cabeza.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Un ojo al gato y otro al garabato.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La necesidad agudiza el ingenio.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Año tuero, vaca y muerto.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Tiene más dientes que una pelea de perros