De cuero ajeno, correas largas.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Esta lloviendo sobremojado
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Gallo viejo con el ala mata.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Todos los extremos son malos.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Cuentas claras, amistades largas.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Hacerte amigo del juez
Ladra de noche para economizar perro.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Donde comen dos comen tres.
Alegría, belleza cría.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Dios ayuda al que mucho madruga.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Casa compuesta, caja en la puerta.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Del monte sale, con que se arde.