Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
A la hora mala no ladran los perros
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Mal mascado y bien remojado.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Lo bien hecho bien parece.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
A padre avaro, hijo pródigo.
Costumbre mala, desterrarla.
Hacer el agosto.
Mudarse por mejorarse.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Fue sin querer...queriendo.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Es de sabios cambiar de mujer.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Más vale bueno que mucho.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
De tal colmena tal enjambre.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.