Lancha La no pasa en balde.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El mal de tonto, no tiene cura.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Visitas, pocas y corticas.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Copas son triunfos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Hay más santos que nichos.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Agua podrida, colada y hervida.
Hombre casado, burro domado.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Duerme más que un gato con anemia.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
No hay mayor tontería que reñir.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
A mucho vino, poco tino.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
El ojo del amo engorda al caballo.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Mal acaba quien mal anda.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Malos humores salen con buenos sudores.
Atrás viene quien las endereza.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Hay que tomar el toro por las astas.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.