A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Al amigo con su vicio.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Ir por lana y volver trasquilado.
Nunca falta un roto para un descosido.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Por los cuernos se agarra el toro.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Como chancho en misa.
Cinco: por el culo te la hinco.
Vecina de portal, gallina de corral.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Más doblado que carpa de camión.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Comer en bodegón y joder en putería.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La ambición mató al ratón.
Tierra de roza y coño de moza.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El mundo está vuelto al revés
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.