Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Del lobo un pelo.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Más ordinario que un sicario en un burro.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Amigos pobres, amigos olvidados
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Hortelano tonto, patata gorda.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Hacerse el de la oreja mocha.
A muertos y a idos, no hay amigos.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El diablo es puerco.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Ambicioso subido, pronto caído.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Más ordinario que una monja en guayos.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Irse con la soga entre los cachos.
Jugarse hasta la camisa.
Hacer buenas (o malas) migas.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.