El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Papel, testigo fiel.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
No hay enemigo pequeño.
Quien hace, aplace.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Vecina de portal, gallina de corral.
Detrás de los picos van los chicos.
No es bueno huir en zancos.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
El interés tiene patas.
Al cielo nadie va con ojos secos.
La burra no era arisca pero la hicieron.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Cada cual es hijo de sus obras.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Pequeña hacha derriba un roble.
Cual andamos, tal medramos.
Donde hay cariño, allí va el niño.
La condición hace al ladrón.
La crianza es buena los trece meses del año
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Estos son polvos de aquellos lodos.
El que primero llega, ése la calza.