Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
No hay enemigo pequeño.
Papel, testigo fiel.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
La labranza no tiene acabanza.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
No es bueno huir en zancos.
Quien hace, aplace.
La cara bonita y la intención maldita.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Vecina de portal, gallina de corral.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Detrás de los picos van los chicos.
Poca cuadrilla, vida tranquila
La burra no era arisca pero la hicieron.
El interés tiene patas.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Pequeña hacha derriba un roble.
Cada cual es hijo de sus obras.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Donde hay cariño, allí va el niño.
La crianza es buena los trece meses del año
La condición hace al ladrón.
Cual andamos, tal medramos.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
El que primero llega, ése la calza.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.