De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Ruego de Rey, mandato es.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Bocado engullido, su sabor perdido.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Ama gorda, leche poca.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Mal apaña quien no engaña.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Juego y paseo, solo para recreo.
Dios habla una lengua extranjera.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Apenas nacida, ya la pulga salta y pica.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Al rico, los amigos le son enemigos.
De padres gatos, hijos michinos.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A cuadrúpedo donado no le periscopées el incisivo.
Perfecto solo Dios.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
El sol sale para justos y pecadores.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Favorecer, es por norma perder.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Piensa la araña que todos son de su maña.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Guay del malo y de su día malo.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Quien nada hace, nada teme.