Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
A caballo grande, grandes espuelas.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Cada raposa mira por su cola.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Por los cuernos se agarra el toro.
Perro viejo no ladra en vano.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Dos perros pueden matar a un león.
El borriquito delante, para que no se espante.
A chico santo, gran vigilia.
Abril llovedero, llena el granero.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Besugo de enero vale un carnero.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Burro empinado, por hombres es contado.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
A otro perro con ese hueso.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Ojo al parche.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
En enero, cada oveja con su cordero.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Abrojos, abren ojos.
La cabra siempre tira al monte.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.