Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
A caballo nuevo jinete viejo.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Poderoso caballero es don dinero.
Achaque el viernes por comer carne.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Como chancho en misa.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Los burros prefieren la paja al oro.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Creer a pie juntillas.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Haber gato encerrado.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Hablar bajo y obrar alto.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Como buscar una aguja en un pajar.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Malo es cojear delante de un cojo.
Quien mal cae, mal yace.
Lo que se hace de noche sale de día.
Un clavo saca a otro clavo.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Se llena antes el ojo que el papo.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Gallo fino no extraña gallinero.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Dios acude siempre.