Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Dar puntadas.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
El que busca, encuentra.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Quien no da nudo, pierde punto.
Carne en calceta, para quien la meta.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Con afán ganarás pan.
Al buen callar, llaman Santo.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Quien no canea, calvea.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Solo como Adán en el día de la madre
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
A caballo no hay ningún cuerdo.
La voz del asno no pasa del tejado.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
El niño regalado, siempre esta enojado.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
La soga siempre parte por lo más finito.
Malos reyes, muchas leyes.