En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Más peligroso que mono con navaja.
Hasta los animales se fastidian.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Hortelano tonto, patata gorda.
El que mucho abarca, poco acaba.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Tal para cual.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
La leche cocida, tres veces subida.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Río cruzado, santo olvidado.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Iguales, como cabo de agujeta.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
A fullero viejo, flores nuevas.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
¿Usted qué come que adivina?
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
El ojo es más grande que la barriga.