Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
La cabra siempre tira al monte.
No hay enemigo chico.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Donde se está bien nunca se muere
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Las penas con pan son buenas.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Al loco y al toro, dale corro.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Caballo que alcanza, pasar querría.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
No hay boda sin tornaboda.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Pa'trás como las del marrano.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Cargos son cargas.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El sexo nos hace perder la cabeza
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
A manos frías, corazón ardiente.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
A mamar, todos nacen sabiendo.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.