A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El que hambre tiene, con pan sueña.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Hacer el agosto.
Como chancho en misa.
Padecer cochura por hermosura.
Nunca pares donde haya perros flacos.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Pobreza, víspera de vileza.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Agárreme, que llevo prisa.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Al rebuznar se verá quien no es león
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Me lo contó un pajarito
La muerte todas las medidas vierte.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
La hacienda, el dueño la atienda.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Buen corazón vence mala andanza.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
No hay buena salud donde no entra buena luz.
Obras vea yo; palabras, no.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Ganar, poco vale sin guardar.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Mi secreto, en mi pecho.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Quien da para recibir no da nada
Ládreme el perro y no me muerda.