Taberna sin gente, poco vende.
La mentira es animal de quinta vida.
Llaga incurable, vida miserable.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
La letra mata, su sentido sana.
El que pestañea pierde.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Dar una de cal y otra de arena.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Quien desparte lleva la peor parte.
Mucho sabe quien callar sabe.
No te asombres por poca cosa.
Cada uno dice quién es.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Boticario sin botica, nada significa.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
La religión cala siempre en los estratos pobres
El tiempo es como una flecha que vuela.
Bien casada, o bien quedada.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Donde manda el perro, se ata al amo.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Refranes y consejos todos son buenos.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
No hay enemigo chico.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.