No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Dos no riñen si uno no quiere.
El trabajo no mata a nadie.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Cada tonto tiene su manía.
Interés, cuánto vales.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Casa en canto, y viña en pago.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Cada uno habla como quien es.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
La vida da muchas vueltas.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Dios es la medida de todas las cosas.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
A viña vieja, amo nuevo.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Las novedades son la sal de la vida.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.