Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Moza reidora, o puta o habladora.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Humano es el errar y divino el perdonar.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
La envidia acorta la vida.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
El que hace la ley, hace la trampa.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Anda a chinga a otro lado mejor..
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Hacer favores, empollar traidores.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
De pico, todos somos ricos.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.