Al desdén con el desdén.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
A donde va la gente, va Vicente.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Los celos son el amor propio de la carne
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Tierra de roza y coño de moza.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El tiempo lo arregla todo
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Agua corriente, agua inocente.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
De casas y de potros que lo hagan otros.
A confite de monja pan de azúcar.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
La intención hace la acción
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Lengua malvada corta más que espada.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
El oro legítimo no teme al fuego.
No muevas lo que esté bien.
Más vale tarde que nunca.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.