Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Enójate pero no pegues.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Cazador, mentidor.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Siempre es pobre el codicioso.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
En puerta y en puente nadie se siente.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Y vuelta la burra al trigo.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Buena gana de comer, rica salsa es.
A tal puta, tal rufián.
La suerte la pintan calva.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
El que se fue a León perdio su sillón.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que fía, salió a cobrar.
Ser lento en dar es como negar.
La traición place, más no el traidor que la hace.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.