Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Chicharra que canta, calor adelanta.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Quien siempre adula se quema las mangas
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Ante la duda, la Charly.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Comer y rascar todo es empezar.
Haces mal, espera otro tal.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Hablar por referencias es casi mentir.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Mi secreto, en mi pecho.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Una maravilla, con otra se olvida.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
La gota que derramó el vaso de agua.
A su tiempo se cogen las uvas.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Favores harás, y te arrepentirás.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
En el medio está la virtud.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.