El que está en pié, mire no caiga.
La alegría es gemela
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Ya me cansé de descansar.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Lo malo sin maestro se aprende.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Come para vivir y bebe para comer.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A mucho hablar, mucho errar.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Quien tuvo, retuvo.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Para alcanzar, porfiar.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Para aprender, lo principal es querer.
¿Usted qué come que adivina?
Paga adelantada, paga viciada.