La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Ojo al parche.
Entendido y anotado.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Lo que se ve, se aprende.
Libro prestado, libro perdido.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Paciencia y barajar.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
El que bien vive, harto letrado es.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Que mañana hay misa para los sordos.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Hacerse de la vista gorda.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
La mujer es gente en la letrina.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
No es lo mismo oír que escuchar.
Antes es la obligación que la devoción.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La obligación es primero que la devoción.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Llenar el tarro.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Hablando nos entendemos.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Oír es precioso para el que escucha.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Confía en lo que ves
Oír como quien oye llover.
Hacer oídos de mercader.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Pasión tapa los ojos a la razón.