El aragonés fino después de comer tiene frío.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Dar con la puerta en la cara.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Pesar compartido, pronto es ido.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Al loco y al toro, dale corro.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Ser lento en dar es como negar.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
La pisada del amo, el mejor abono.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
El cantar, alegra el trabajar.
La mejor palabra es la que no se dice.
Por el becerro se amansa la vaca
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Si vives de fiado, vives señalado.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Manos duchas comen truchas.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.