Como haces tu cama, así la encuentras.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Errando errando, se va acercando.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
No seas amigo de los necios.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Haz lo que haces.
El estreñido muere de cursos.
Las cosas de palacio van despacio.
Más da el duro que el desnudo.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
No conviertas en amigo al que has vencido
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Casa de concejo, pajar de viejo.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Al asno lerdo, arriero loco.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Buena mula, mala bestia.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
De todos modos, Juan te llamas.
Este si que te quita los calcetines sin quitarte los zapatos.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Un pie calzado y otro descalzo
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.