Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
El que depende de otro come mal y cena peor.
Juegos de manos se van al culo.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Le busca las cinco patas al gato.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Amor y vino, sin desatino.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Días y ollas hacen grandes obras.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Las sueños, sueños son.
Las migas son también pan.
Del ahogado, el sombrero.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Quien la justicia reparte, no puede ser juez y parte.
Adulador; él es tu enemigo peor.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
El buey pace donde yace.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Ir por los extremos no es de discretos.
Dos es compañía, tres multitud.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
El que demonios da, diablos recibe.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Un ruin ido, otro venido.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Casa de muchos, casa de sucios.
Qué buenos semos, mientras comemos.