La lengua unta y el diente pincha
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Jornada emprendida, medio concluida.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
La buena obra, ella misma se loa.
A quien no habla, no le oye Dios.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Hijos y mujer añaden menester.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Una obra acabada, otra empezada.
De padres asientos, hijos taburetes.
Se llena antes el ojo que el papo.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A cautela, cautela y media.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Poco dinero, poco sermón.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Hablar más que lora mojada.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Para sabio Salomón.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.